El primer ministro canadiense Justin Trudeau y su pueblo presionan a la próxima administración estadounidense para que reconsidere la cancelación de la construcción del oleoducto Keystone XL. Joe Biden planea dar luz roja al oleoducto en línea con sus creencias sobre las fuentes de energía fósil.
El oleoducto Keystone XL es propiedad de la compañía canadiense TC Eneregy Corporation. Según la parte canadiense, el final final del proyecto representaría una amenaza para los puestos de trabajo canadienses y empeoraría las relaciones canadiense-estadounidenses.
«Entendemos la promesa que Joe Biden hizo en su campaña presidencial para cancelar este proyecto», dijo el primer ministro canadiense Justin Trudeau. Biden es un conocido oponente de los combustibles fósiles, que el presidente saliente Donald Trump ha apoyado.
Pero Trudeau dijo que planea hablar con el nuevo presidente estadounidense sobre el oleoducto Keystone XL en los próximos días, según Reuters. «Creo firmemente que nuestros argumentos serán escuchados y tenidos en cuenta al decidir el destino del proyecto», agregó Trudeau. El gobernador de la provincia canadiense de Alberta, Jason Kenney, ha amenazado acciones legales si la parte estadounidense detiene el proyecto. Trudeau se negó a comentar si apoyaría el esfuerzo.








