Pese a las aseveraciones del Banco Central Europeo de estar dispuesto a las medidas en apoyo a la economía, las recientes declaraciones de su presidenta Christine Lagarde al parecer no han deslumbrado mucho a los inversionistas que prefieren transferir su capital al dólar estadounidense.
El Sistema de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) dio una dura lección al Banco Central Europeo (BCE) en las políticas en apoyo a la decrépita economía. Mientras que el BCE se limitó de hecho a un ejercicio más o menos retórico, el Fed recurrió a medidas concretas para ayudar a la economía norteamericana a superar la actual situación complicada a causa de la expansión de la epidemia del coronavirus.
El mercado reaccionó inmediatamente ante las declaraciones de los dos lados del Atlántico – durante la jornada del jueves pasado el dólar fortaleció sus posiciones frente al euro en casi un por ciento, demostrando que para los inversionistas resulta más transparente el mensaje del Fed de adquirir mediante operaciones de recompra activos po run valor de hasta 1,5 billones de dólares que la vaga promesa del BCE de ampliar la política de expansión cuantitativa.
La oleada de ventas de euros se ha reflejado también en la corona checa (CZK). Mientras que a mediados de febrero la moneda de la República Checa fortaleció a menos de 25 coronas por un euro, hoy en día cotiza por encima de 26 coronas por un euro y 23 coronas po run dólar. La corona más débil favorece a los exportadores checos pero al mismo tiempo encarece las importaciones, lo que por consecuencia puede acelerar el ritmo de crecimiento de los precios. Por el momento, el dólar estadounidense se muestra como „puerto seguro“ para los inversionistas.









