El banco central japonés utiliza las adquisiciones de títulos de valor desde diciembre de 2010. El propósito era inicialmente el de paliar los impactos de la crisis financiera y más tarde la reactivación de los mercados financieros.
No obstante, ahora acaban de cumplirse ya cuarenta días sin que el Bank of Japan accediera a estas medidas intervencionistas. Según inversionistas y expertos que operan en la bolsa de Tokio, las actividades del banco central japonés han sido hasta ahora fácilmente previsibles y casi por regla dicha institución solía comprar anualmente participaciones en los fondos de inversión cotizado (Exchange-traded fund, ETF por sus siglas en inglés) por 55 mil millones de dólares en promedio.
Lo que pasa es que este año ha comprado, de momento, sólo por aproximadamente dos tercios de dicho monto, a pesar de que el fin del año ya está muy cerca. Los analistas afirman además que no se ha producido compra intervencionista alguna por lo menos desde el 10 de octubre. Se sospecha que el Bank of Japan se va retirando gradualmente del mercado de capital noc la intención de rpobar cómo le iría sin estar presente en el mismo.
El banco central japonés rechazó comentar estas especulaciones. Los inversionistas sin embargo temen de que si la institución accede a una gradual venta de las paticipaciones, en los mercados financieros se originaría un sentimiento generalizado de vender y los precios de las acciones y demás títulos de valor bajarían. Y esta situación podría tener efectos negativos también en la economía del Japón.








