Hasta hace poco, los ordenadores cuánticos se consideraban una amenaza lejana que afectaría a las criptomonedas dentro de varias décadas. Sin embargo, una nueva investigación de Google pone en duda esta suposición de forma significativa. Según los últimos hallazgos, romper la criptografía en la que se basan Bitcoin o Ethereum podría requerir muchos menos recursos computacionales de lo que se creía hasta ahora.
Menos qubits de lo esperado
En su estudio, Google afirma que romper la criptografía de curvas elípticas (ECDLP-256), que protege la mayoría de las blockchains de criptomonedas, podría requerir un ordenador cuántico con menos de 500.000 qubits físicos. Esto es aproximadamente veinte veces menos que las estimaciones anteriores.
Un qubit es la unidad básica de un ordenador cuántico: cuantos más qubits tiene un sistema, más complejos cálculos puede realizar. La reducción en el número necesario acerca significativamente el escenario en el que los ataques cuánticos se conviertan en una amenaza real.
Bitcoin bajo presión: un ataque en minutos
La investigación también sugiere que, en un escenario teórico, un ordenador cuántico podría revelar la clave privada de una billetera de Bitcoin en tan solo nueve minutos. Este dato es crucial, ya que Bitcoin opera con intervalos de aproximadamente diez minutos entre bloques.
Dentro de esta breve ventana de tiempo podría llevarse a cabo un llamado “on-spend attack”. Este consiste en que un atacante aprovecha el momento en que la clave pública se revela durante una transacción, utiliza computación cuántica para derivar la clave privada y posteriormente roba los fondos.
El coautor del estudio y investigador vinculado a Ethereum, Justin Drake, advierte que la probabilidad del llamado “Q-Day” —el momento en que los ordenadores cuánticos comiencen a amenazar de forma real la criptografía— ya no es despreciable. Según él, existe al menos un 10 % de probabilidad de que ocurra antes de 2032.
Ethereum podría ser aún más vulnerable
Mientras que un ataque a Bitcoin requeriría una ejecución extremadamente rápida, Ethereum enfrenta un problema estructural más profundo, según Google.
Su modelo de cuentas permite los llamados “at-rest attacks”. Una vez que una cuenta de Ethereum realiza su primera transacción, su clave pública queda permanentemente visible en la blockchain. Esto significa que el atacante no está limitado por el tiempo y puede dedicar todo el necesario para derivar la clave privada.
Según las estimaciones de Google, sería posible vulnerar las 1.000 cuentas expuestas más ricas de la red Ethereum —que en conjunto poseen alrededor de 20,5 millones de ETH— en menos de nueve días.
Los investigadores subrayan que se trata de una vulnerabilidad sistémica que no puede resolverse mediante el comportamiento de los usuarios. La única solución viable es la transición a la criptografía post-cuántica (PQC), diseñada para resistir este tipo de ataques.
El tiempo se acorta: Google fija 2029 como fecha límite
A raíz de sus hallazgos, Google ha establecido el año 2029 como plazo para la transición a la criptografía post-cuántica. Según la compañía, “las fronteras cuánticas están más cerca de lo que parecen”.
Otras voces del sector cripto comparten estas preocupaciones. El inversor Nic Carter calificó la criptografía basada en curvas elípticas como una tecnología “al borde de la obsolescencia”. También señaló que los desarrolladores de Ethereum ya están trabajando activamente en soluciones, mientras que el enfoque de Bitcoin parece más débil en este aspecto.
La Ethereum Foundation ya presentó este año su hoja de ruta para la seguridad post-cuántica. El cofundador Vitalik Buterin destacó que los cambios afectarán a toda la infraestructura, desde las firmas de los validadores y el almacenamiento de datos hasta la propia estructura de las cuentas.
Qué significa esto para los inversores
Para los usuarios habituales de criptomonedas, los ordenadores cuánticos aún no representan un riesgo inmediato. La tecnología todavía no ha alcanzado el nivel necesario para permitir ataques reales en la práctica.
Sin embargo, la nueva investigación sugiere que el horizonte temporal podría acortarse más rápido de lo esperado. Si el desarrollo de la tecnología cuántica continúa al ritmo actual, el sector de las criptomonedas podría tener que reaccionar en cuestión de años, y no de décadas.
La cuestión clave sigue siendo si los proyectos blockchain serán capaces de adaptarse a nuevos estándares de seguridad antes de que los ordenadores cuánticos alcancen la potencia necesaria. Porque cuando eso ocurra, podría tratarse de uno de los mayores desafíos de seguridad en la historia de las finanzas digitales.











