Mientras que en el segundo trimestre de 2019 las gananacias de Netflix fueron de 270 millones de dólares, en el mismo período de este año crecieron 2,6 veces más y alcanzaron 720 millones. También aumentaron considerablemente los ingresos: el año pasado el volumen de ventas en el segundo trimestre alcanzó poco menos de cinco mil millones de dólares, mientras que en el mismo período del año en curso alvanzaron má de seis mil millones, lo que representa un incremento en aproximadamente una cuarta parte.
También la cantidad de suscriptores, unos diez millones de nuevos usuarios según el balance trimestral, superó las expectativas. Los analistas estimaban un incremento de tan sólo 8,2 millones y más moderada aún fue la propia empresa que en sus proyeccciones preveía para el segundo trimestre un aumento de 7,5 millones. A la luz de las cifras reales, podría resultar paradójica la reacción de los inversores que, poco después de que se hiciera público el balance trimestral, enviaron las acciones de Netflix a la baja en casi diez por ciento.
Es que la empresa estadounidense publicó al mismo tiempo también sus previsiones, mucho menos optimistas, para los dos trimestres restantes del año. Estas proyecciones vaticinan resultados mucho más modestos que en el segundo trimestre, cuando el mundo del entretenimiento digital se vio beneficieado en gran medida por las medidas restrictivas de cuarentena a las que obligó la expansión de la pandemia del coronavirus.









